Historia

Nuestra colección de meteoritos chilenos comienza en Enero de 1983 con la expedición que organizó mi hermano Edmundo a redescubrir el perdido cráter de Imilac, donde impacto sin dudas el meteorito más hermoso caído en la Tierra, perteneciente al grupo de las Palasitas. Y que gracias a los antecedentes encontrados en el viejo libro de R.A. Philippi, Viaje al desierto de Atacama de 1853, donde describe que dicho cráter se encuentra a una legua al Sur-Este de la aguada de Imilac, pudimos dar con él en un par de días, sacando a la luz algunas piezas y una historia perdida en nuestro desierto durante 130 años.

Seguida de esa exitosa excursión a Imilac y luego de un minucioso estudio de los antecedentes recopilados de los antiguos escritos de 1865 y 1897 de Ignacio Domeyko y de la expedición de Sundt de 1883 respecto al meteorito de Vaca Muerta, fuimos por él y en esta ocasión nos acompañaba nuestra madre, así el 13 de febrero de 1985 redescubrimos la perdida y famosa localidad de Vaca Muerta, en el desierto de Atacama, con el hallazgo del cráter Martinez el cual contenía en su interior un meteorito intacto de 312kg, de esta gran caída de un mesosiderito a la tierra.

Nuestra colección se encuentra creciendo hasta el día de hoy, ya no sólo con nuevas expediciones de búsqueda, sino también repatriando trozos de ejemplares chilenos que se encontraban en colecciones extranjeras por intercambio, creando así la mayor reserva de meteoritos Chilenos. La que posee en la actualidad más de 3.200 piezas. Además cuenta con un registro que sobrepasa las 4.000 fotografías en alta resolución que muestran los hallazgos meteóricos in situ, los principales cráteres de impacto chilenos y detalles de algunas piezas. También hemos editado 2 videos que exponen las técnicas de búsqueda y el entorno que rodea a los meteoritos en el desierto de Atacama, complementos gráficos que enriquecen la exposición museográfica. Paralelamente hemos desarrollado un laboratorio para el análisis de meteoritos que nos permite hacer una clasificación preliminar de estas rocas, previo al envió de las muestras a las instituciones que finalmente los certifican.

Con el fin de complementar he cursado en el año 2006, en el Centro Nacional de Conservación Restauración y Museología de la Habana, Cuba, dos curso de posgrado uno en museología denominado “El Museo: Sus conceptos, definiciones y usos” teniendo hoy una noción más clara de los parámetros actuales de museografía. Y otro denominado “Los metales: Corrosión y tratamientos de Conservación” debido al alto contenido metálico que presentan estas piezas. Ambos cursos pertenecen a la cátedra UNESCO sobre conservación integral de los bienes culturales en América latina y el Caribe.

Rodrigo Martinez De Los Rios