Suceso de Caída

 

Si observamos el cielo en una noche despejada, probablemente veremos bandas luminosas que cruzan rápidamente el firmamento. Estas estelas de luz conocidas como “Meteoros” son producidas por cuerpos extraterrestres, llamados “Meteoroide”, que entran a nuestra atmosfera a gran velocidad y que por ser tan pequeños resultan completamente consumidos en la alta atmosfera.

Si algún Meteoroide es lo suficientemente grande y resistente como para sobrevivir a la violenta pasada por nuestra atmosfera, y logra tocar la superficie de la tierra, entonces pasa a denominarse “Meteorito”...

 

Velocidades cósmicas

Los Meteoritos se mueven alrededor del sol con velocidades entre 25 a 43 km/s con una media de 38.2km/s, estas velocidades de entrada son críticas en la sobrevivencia de un meteoroide, si un fragmento de composición rocosa entra a nuestra atmosfera a una velocidad mayor que 30 km/s este perderá un 99% de su masa por ablación. De esta forma la atmosfera terrestre nos brinda un efectivo escudo protector contra la entrada de estos cuerpos.

Fenómeno Luminoso

A una altitud de 100 km la enrarecida atmosfera terrestre, con menos del 1% de la concentración de gases, ya es lo suficientemente densa como para encender al meteoroide, debido al impacto de las moléculas de aire sobre la superficie de este. Dándose inicio al espectáculo lumínico o bólido entrando a la tierra. Esta luz es producida por dos mecanismos diferentes operando de forma simultánea. Primero el cuerpo solido del meteoroide se vuelve incandescente al alcanzar el punto de fusión de la roca silicatosa a los 1500°C, esta incandescencia emite luz, pero no tan fuerte como para ser observada desde el suelo. Pero como el calentamiento del meteoroide continua aumentando hasta sobrepasar los 2000°C, los átomos del aire circundante al meteoroide se ionizan (pierden electrones) debido a la elevada temperatura y casi inmediatamente estos átomos al quedar atrás se enfrían recapturando sus electrones y liberando la luz incandescente que lo envuelve, la que se proyecta cientos de metros hacia atrás, por el material extraído producto de la ablación. Esta es la bola de fuego o bólido que observamos desde la tierra.

A una altitud aproximada de 50 km ocurre el máximo de brillo del bólido entrante, el que coincide con el punto máximo de su fuerza dinámica conservando aun la mayor parte de su velocidad inicial de entrada.

Bajo los 30km de altura normalmente el bólido se extingue y termina el show luminoso, al ser reducida su velocidad a aproximadamente 5 km/s. Acá se detiene también el proceso de ablación; si el meteoroide ha sobrevivido a este brutal proceso, entonces tendrá una buena oportunidad de caer los próximos kilómetros hasta el suelo y convertirse en un meteorito.En promedio el show lumínico de un meteoroide de masa cercana a 6.4 kg dura entre 4 y 6 segundos dependiendo del ángulo y velocidad de entrada.

Fenómeno acústico

Imagínate una tranquila noche en el desierto mirando el cielo cuando repentinamente aparece un brillante bólido que surca el cielo, la sombra de tu campamento empieza a moverse por el suelo arenoso mientras el bólido se desplaza silenciosamente haciéndose cada vez más brillante, luego inesperadamente este explota en muchos fragmentos luminosos, maravillándote por un instante, pero aun no escuchas nada, ya la luz del bólido se ha desvanecido y tú te encuentras nuevamente en la silenciosa oscuridad aun asombrado y recuperándote lentamente del emocionante fenómeno lumínico, cuando súbitamente una secuencia de violentas explosiones quiebran el silencio, como truenos que reventaran en tus oídos; una nueva pero mayor descarga de adrenalina se libera a tu torrente sanguíneo y se te disparan las pulsaciones producto de la explosión sónica que causan las ondas de choque generadas en la atmosfera por el vuelo hipersónico del bólido.

La luz y sonido del bólido no llegan al mismo tiempo ya que la luz viaja prácticamente en forma instantánea y el sonido a 330 m/s en el aire. Por tanto dependiendo de la distancia del bólido al observador el sonido podría demorarse desde 30 segundos hasta varios minutos una vez extinguido el bólido.

Ablación

Ablación es el mecanismo que hace posible que un meteoroide de cierta masa sobreviva hasta la superficie de la tierra, al reducirse su velocidad cósmica por la resistencia de la atmosfera terrestre, la cual es lo suficientemente densa para desacelerar al bólido permitiéndole alcanzar el suelo a una velocidad adecuada; ya que si no existiera atmosfera como en el caso de la Luna, el meteoroide chocarían contra el suelo a velocidad cósmica vaporizándose en el impacto, y si fuera tan densa como la atmosfera de Venus sólo dejaría pasar meteoroides de miles de toneladas desintegrando totalmente a masas menores antes de tocar suelo.

Esta reducción de la velocidad cósmica por fuerzas aerodinámicas implica una conversión de energía cinética a térmica, produciendo un calentamiento del cuerpo así como del aire circundante, calentándose la cara delantera del meteoroide hasta la incandescencia, licuándose y expulsando material, lo que produce un enfriamiento del cuerpo por expulsión de la materia incandescente, inhibiendo el flujo de calor a su interior. Así un gran porcentaje de material fundido (en partículas microscópicas) pasa a formar la estela de humo que deja atrás el bólido, la cual llega a constituir el 90% de la masa en la mayoría de los meteoritos.

También la reducción de la velocidad cósmica en tan poco tiempo, implica el sometimiento a un gran estrés de presión del bólido, el que se fragmenta normalmente en numerosos pedazos, que finalmente se distribuyen en el suelo en una elíptica llamada elipse de dispersión. Que en el caso del meteorito de Vaca Muerta se han recolectado más de 80 individuos en una elíptica de 12 x 2 km. Donde El eje mayor muestra la dirección de movimiento del bólido con los fragmentos mayores en la cabeza de la elipse y los fragmentos menores en el extremo opuesto o cola de la elipse.

Nombres

Los Meteoritos se denominan de acuerdo al rasgo geográfico o a la localidad más cercana al punto de encuentro y se dividen en CAÍDAS o HALLAZGOS aplicándose el primer nombre para los meteoritos que han sido colectados después de haber observado su caída; y el segundo, para aquellos que han sido encontrados sin haber sido observada su caída. Por ejemplo el meteorito de Imilac, es un hallazgo ya que no se observo su caída y el nombre es por estar su cráter principal cercano al borde del salar de Imilac.

Texto basado principalmente en The Cambridge encyclopedia of Meteorites ,2002, por Richard Norton